Ateneos de Andalucia Asociaciones Almodovar del Río Córdoba

La Federación de Ateneos de Andalucía con Medina Azahara.

Candidatura de Medina Azahara para su declaración como Patrimonio de la Humanidad.

16/03/2016






La Federación “Ateneos de Andalucía” suma su adhesión a la candidatura de Medina Azahara para su declaración como Patrimonio de la Humanidad. Este singular yacimiento, situado a unos siete kilómetros de la ciudad de Córdoba, reúne todos los ingredientes necesarios para pasar a formar parte de la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, acompañando a otros monumentos y lugares que, debido a su gran riqueza natural y cultural, ya son legado de la Humanidad.

Entre otras razones, la Federación “Ateneos de Andalucía” basa su apoyo en las siguientes peculiaridades que nos traslada sucintamente el Prof. Dr. Juan Castilla Brazales, presidente del Ateneo de Granada y reconocido arabista, investigador titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Escuela de Estudios Árabes en Granada de la que fue director entre 2005 y 2013:

 

  1. Su historia: Al margen de las versiones más tradicionales, que defienden que este espacio fue construido debido a la necesidad de expansión del califa Abd al-Rahman III, o de otras más legendarias, que aseguran que todo se debió al amor que este mandatario sentía por una de sus concubinas, la esclava llamada al-Zahra, lo cierto es que Madinat al-Zahra (= la ciudad de al-Zahra), conocida en su versión castellana como Medina Azahara, fue levantada a mediados del siglo X. La nueva urbe fue paulatinamente rivalizando con la capital cordobesa. Hasta ella fueron trasladados los servicios administrativos y la Casa de la moneda. Luego, para su organización, Abd al-Rahman III imitó las estructuras que venían funcionando en Córdoba. De este modo, a su condición de ciudad destinada al recreo del califa, vino a sumársele su nuevo papel como centro administrativo. El heredero de Abd al-Rahman III, Al-Hakam, residió también en Medina Azahara. Durante su reinado dotó de nuevas edificaciones a la ciudad. No obstante, a su muerte, la urbe entró en fase de progresivo declive hasta que, finalmente, fue saqueada por mercenarios beréberes.

 

  1. Su emplazamiento: Para su edificación se eligió una zona privilegiada, situada al noroeste de Córdoba, desde donde se tenía acceso a una hermosa imagen del valle del Guadalquivir y de la campiña cordobesa. En concreto, se levantó sobre la llamada «Montaña de la desposada», en las laderas de Sierra Morena. Debido a las características del terreno, se dotó a la ciudad de tres construcciones escalonadas, que se asomaban a la vega cordobesa. En la plataforma superior se erigió el palacio del califa y sus dependencias; en la intermedia se plantaron los jardines de la ciudad; y la inferior albergó las habitaciones privadas y la Mezquita Mayor.

 

  1. Su rico grado de explotación: Es el mayor conjunto arqueológico de Andalucía y España, con sus ciento trece hectáreas de superficie amurallada. La feliz circunstancia de que no soportase asentamientos posteriores, lo convierten en un laboratorio vivo en el que es posible desarrollar valiosos estudios que contribuyan al avance de la historia, el arte, la arquitectura, el urbanismo y otras muchas disciplinas. Por lo demás, ofrece unas posibilidades de recuperación magníficas, lo que lo distingue de otros significativos yacimientos arqueológicos.

 

Por todo ello, se ha solicitado a la Junta de Andalucía que conste nuestra adhesión a los efectos que entienda oportunos, y la traslade al resto de organismos competentes para que este yacimiento arqueológico que contiene la memoria cromática de Andalucía, único y singular en el mundo, sea reconocido Patrimonio Mundial como paradigma de encuentro entre pueblos y culturas.